
Ayer lunes fue uno de esos extraños días en los que parece que los planetas se han alineado para que se den una serie de circunstancias que me permitan un par de horas de serenidad y tranquilidad en casa, al hecho de ser festivo para la construcción en Madrid se le unía el que el resto de la familia se encontraba en sus respectivas obligaciones (trabajo, campamento y guardería). Así que no podía desaprovechar la oportunidad de escuchar música como Dios manda, en casa y en el equipo de música. Y como suele suceder en estas extrañas ocasiones, suelo tirar de mi colección de vinilos. Tras escuchar un 12" de Adult Net y un Lp de Belly decidí pinchar el Pizza Pop de Australian Blonde.
No es que yo sea gran seguidor del grupo, de hecho tan solo conozco este que comento y otro posterior homónimo, en el que había una preciosa canción llamada Under the Disco Lights, cantada por la fantástica Muni Camón, quien ya nos deleitó con su maravillosa voz en el grupo Maddening Flames. El caso es que el disco tiene una característica que valoro muy positivamente, y es la cantidad de buenos recuerdos que me trae a la mente de una época muy añorada.
El primero de los recuerdos, como no podía ser de otra forma, es el del genial anuncio de Pepsi con el que la banda se dio a conocer, los "no demasiado jóvenes" os acordaréis, ese en el que tres madres repelentes hablaban sobre donde iban a estudiar sus bebes en el futuro, y del porvenir tan fino y recatado que les esperaba...por si alguno no lo conoce, os dejo en enlace en donde se puede ver aquí.
En cuanto a lo estrictamente musical, se trata de un disco de fácil escucha, de canciones cortas y pegadizas, de ritmo vibrante y abundante sonido de guitarras, en lo que venía a ser la tónica que dominaba la época de primeros-mediados años noventa, cuando el noise-pop se había apoderado casi por completo del panorama independiente nacional.
